En mitad d la noche se oyen pasos. Alguien entra. Eres tú, q no puedes dormir. Claro q te hago un hueco, entra. No poder dormir era uno d mis terrores hace años. Perdía la paciencia, acababa maldiciendo la cama, y la rabia me invadía. Ahora simplemente pienso q ya dormiré en otro momento. Así q no me importa despertarme a medianoche. Se enciende la luz d la mesilla, dos personas se miran a los ojos, y todo desaparece. Es pronto, podemos dormir más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario