miércoles, septiembre 29, 2004

Paranoia II

Es como tener dos vidas diferentes, cada una en un escenario distinto. En cada una hay un grupo d gente, q no suele tener nada q ver con el otro (aunq a veces se crean interferencias, alguien d allí viene aquí y aparece el caos). Cuando estabas en A pensabas q estar en B sería una pesadilla. Cómo ibas a dejar tu casa, tu familia, tus amigos, tu vida. Al principio fue malo, horrible. Adaptarse a nuevos sitios, nuevos caminos, nuevas rutinas, nuevos despertares extraños, nueva gente q no entiende tus viejas manías. Luego te das cuenta d q es más sencillo, sólo se trata d tener nuevas manías q se adapten a los nuevos caminos, a las nuevas rutinas y a la nueva gente. Siempre q empezaba una nueva etapa lo hacía pensando q no me iba a aportar nada digno d incorporarse a mi vida. La d cosas q me habría perdido! Y la d gente.
Pero ahora q tengo mis dos paquetes d manías, las d allí y las d aquí, me pregunto una cosa. Siempre he creído q las manías definen la personalidad d una persona. Entonces, ahora tengo dos personalidades? La personalidad d A y la personalidad d B. O son mis manías d A y B equiparables, d forma q definan una única personalidad? Y si sólo hay una, es la misma d antes? Creo q no. El problema es q vas cambiando, día tras día, casi imperceptiblemente, además hay q tener en cuenta q tú te ves todos los días, es imposible notar un cambio gradual. Pero d repente ves a alguien a quien no veías hace mucho, y le notas cambiado, pero puede q seas tú quien ha cambiado. Y te lo planteas. Y te das cuenta. Y te asaltan las dudas. En algunos aspectos te das cuenta d q te has convertido justo en lo q no querías. Y en otros aspectos te das cuenta d q ya no te importaría convertirte en lo q antes despreciabas. La gente no debería cambiar nunca. O x lo menos no debería ser consciente d q ha cambiado.
Además cuando estás en B te da la impresión d q tu vida en A se ha parado, como si le hubieses dado al pause, pero eso no es así. La gente sigue viviendo como si nada, hay miles d personas q no saben q tú estás en B, y q hay días malos, días en los q te duele cada árbol q no ves en el paseo, cada pez q no oyes burbujear bajo el puente mientras esperas (siempre tarde, eh?), cada baldosa q no pisas al volver d comprar el pan (y q cuentas para ver si son múltiplos d 3). Me estoy perdiendo tantas cosas... X qué no se puede tener todo? Nada volverá a ser lo mismo.

2 comentarios:

Kay dijo...

Afortunadamente, no he tenido que vivir lo que tú te has visto obligada... Me imagino que será muy duro, y que es inevitable cambiar... Aún así, creo que en lo básico no se cambia nunca... Quizás pierdas cotidianeidad, pero seguirás siendo tú en esencia, creo. Y eso es un consuelo, ¿no?

¡Ánimo!

Anónimo dijo...

Chica, miralo por el lado positivo. Ya se que es dificil y a veces triste estar lejos. Pero conoces mas gente, mas cosas, diferentes formas de ver la vida. Y todo eso nos enriquece como personas. Y nada vuelve a ser lo mismo, aunque no te muevas del sitio donde naciste. De exiliada a exiliada, animo!

Negra